Diez años en la región de San Francisco

Publié le 25 Janvier 2006

Hace diez años exactamente aterrice en San Francisco para instalarme y cubrir las tecnologías de la información tal y como se pueden ver desde acá. Una rápida visita a notas escritas entonces ilustra algunos cambios esenciales.

Apple era entonces el tercer productor mundial de computadoras (más del 8% del mercado). También estaba al borde de la quiebra. Hoy tiene menos del 5% pero sus arcas están llenas gracias principalmente a la venta de gadgets.

En un artículo de febrero de 1996 daba detallas de la NetBox, un « terminal estúpido » y un proyecto de los jefes de Oracle y Sun Microsystems para destronar al de Microsoft. Funcionaba conectada a la internet donde se quedaban informaciones e inteligencia y la querían vender en 500 dólares.

Para este precio hoy puedo comprar en EEUU una PC de Dell (hay otras parecidas) con un chip de 2.8 Mhz, una memoria viva de 512k, un disco duro de 80Gb, un lector de DVD y una pantalla de 17 pulgadas.

18.ene.06

Los espíritus han cambiado también. Los tribunales fallaban sobre cosas que ya no hacen mucho ruido: una juez alemana acababa de prohibir el acceso a un sitio norteamericano con propaganda nazi; un marido pedía el divorcio por haber sorprendido a su mujer chateando con otro hombre. En su afán de la moralidad dominante, AOL prohibió todos los sitios con la palabra « seno » eliminando de una vez hasta los grupos de ayuda a las mujeres con cáncer de la mama.

Para que la gente entendiera era indispensable estar muy atento a lo que pasaba en Compuserve y AOL. Estos dos servicios cerrados entonces atraían a la mitad de los internautas estadounidenses. Existen todavía pero todos sabemos que lo importante es la internet.

La edición online del New York Times tenía apenas 15 días.

Al inicio de 1996, escribí una nota saludando a 1995 como « el año de la internet » un continente todavía por descubrir para la inmensa mayoría de nosotros. Citaba a un artículo que comparaba el ciberespacio con « San Francisco un año después del Gold Rush ».

Hemos conocido desde entonces un boom, un desmoronamiento, una llamada « madurez » y estamos talvez en los albores de un nuevo boom.

Peripecias. La internet ahora está en todas partes.

Los internautas estamos a punto de llegar a mil millones (internetworldstats.com). Éramos 40 millones a principios de 1996. Los estadounidenses eran entonces la inmensa mayoría, son apenas hoy un 20% del total.

La relectura más sorprendente es la de un artículo con un glosario de las siglas y palabras extrañas que aparecían en nuestras vidas de novatos: FAQ, HTML, modem, web, hipertexto, navegador.

Piensen en esas palabras (casi) comunes hoy que no existían entonces: blog (palabra del año en 2004), podcast (campeón 2005), los hermanos wikis y wifi, sin olvidar los tags, RSS, folksonomía, P2P y, porque no Ajax, BitTorrent etc. Busquen las definiciones en Wikipedia.

El 15 de enero del 2006, esta nueva enciclopedia participativa festejó su quinto cumpleaños con 920,000 entradas en inglés y 3.1 millones de artículos en un total de más de 100 idiomas.

La casualidad quiere que uno de los primeros artículos que haya escrito a mi llegada fuera dedicada a una institución bicentenaria con una larga historia en la promoción del conocimiento. Una atrevida anciana de más de 200 años que se acababa de lanzar sin vacilar en la web: la Enciclopaedia Britannica y sus 66.000 entradas.

La internet ya está en todas partes y si el problema del acceso sigue mereciendo toda nuestra atención la tasa de adopción está cambiando gracias a los teléfonos celulares. Motorola está sacando uno con un botón de acceso directo a Google. Muchos permiten ver programas de televisión en condiciones « aceptables ».

La tecnología ya no nos sorprende mucho. La novedad está en los usos que la gente inventa para ellas.

La web se volvió un medio de participación a la cual contribuimos y en la cual constituimos redes sociales. Están atrás de la Web 2.0 que tanto atrae a los inversionistas y de las Smart Mobs, concepto clave de los últimos años acuñado por Howard Rheingold para designar las muchedumbres inteligentes (y peligrosas) de gente que hacen cosas juntas sin conocerse gracias a computadoras y móviles.

Hace diez años escribía para un puñado de curiosos. Los demás se burlaban o se oponían. Hoy, todos queremos entender hasta qué punto está transformando nuestras vidas. La cobertura periodística cambia, pero la aventura sigue.

 

PC de DELL en 500 USD http://configure.us.dell.com/dellstore/config.aspx?oc=de310l1&cs=19&dgvcode=ss&c=US&l=EN

Internet World Stats http://www.internetworldstats.com/stats.htm

Smart Mobs http://smartmobs.com

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02/04/2009

Gracias