La PC: Gracias a los hippies

Publié le 22 Juin 2005

StewartbrandPor culpa de los espectaculares avatares de la “burbuja” tendemos a asociar el nacimiento de la computadora personal y de la internet con algunos capitanes de industria y sus historias de dinero. Los izquierdosos tecnófobos recuerdan, con razón, el papel del Pentágono. Y con esto tendemos a olvidarnos de los hippies pacifistas y consumidores de LSD, jugaron un papel central que nos interesa hoy en la medida en que nos permite entender algunas de las tensiones claves alrededor de la propiedad intelectual, por ejemplo.

San Francisco, Californie, 19.jun.05

Un libro recién publicado bajo el título What the Dormouse Said, How the 60s Counterculture Shaped the Personal Computer Industry (editorial Viking), explica como todo se dio durante los sesentas en un círculo de 8km de rayo alrededor de Kepler Bookstore, una librería cercana a la Universidad de Stanford y a dos instituciones de donde salieron los conceptos y experimentos más importantes: el Stanford Research Institute (SRI) y el Palo Alto Research Center (PARC) de Xerox.

John Markoff

, el autor, cubre las tecnologías de la información para el New York Times. Es el “joven” decano de todos los periodistas que siguen lo que pasa en Silicon Valley. Habla en su libro de los contratos con el Pentágono y de los hombres de negocios, por supuesto, pero ilustra principalmente y de manera convincente un artículo publicado en 1995 por la revista Time según el cual “Lo debemos todo a los hippies.”

Cuenta de manera muy amena los grandes y pequeños momentos de la creación de la computadora personal, desde el primer experimento con LSD de Stewart Brand (fundador del Whole Earth Catalogue, la biblia de los hippies y de los primeros ecologistas y autor del artículo de Time) hasta una histórica conferencia del 9 de diciembre de 1968 en el Brooks Hall de San Francisco considerada como la primera demo de informática personal.

Ese día, Doug Engelbart, conocido como inventor del ratón, mostró como su oNLine System permitía editar textos sobre una pantalla – una revolución en la hora de las tarjetas perforadas – poner hipervínculos entre dos documentos y mezclar texto, gráficas y hasta video. También evocó ARPAnet, la red experimental de computadoras de la cual surgió la internet. Todos los aspectos importantes del mundo informático de hoy fueron expuestos durante esa presentación que Markoff y muchos otros consideran “la demostración informática más notable de todos los tiempos.”

Notable también era el hecho que Engelbaert y su equipo representaban uno de los polos de una confrontación casi ideológica que los oponían al Stanford Artificial Intelligence Laboratory (SAIL). Según Markoff: “Uno de los grupos buscaba aumentar la mente humana (augment the human mind), mientras el otro trataba de sustituirla.”

La idea del libro partió de una cena con Engelbart que fascinó a Markoff, porque las historias evocadas “no se referían a la tecnología pero a las vidas de los investigadores, sus relaciones personales, las drogas que tomaban, los placeres sexuales a los cuales se entregaban, el rock and roll que escuchaban y las protestas políticas en las cuales participaban.”

La experimentación con el LSD no tenía otro objetivo, para quienes lo hacían, que el de “aumentar”, de otra manera, la mente humana. Por esto muchos individuos – el más famoso siendo Steve Jobs, fundador de Apple - participaron en ambas aventuras.

Este libro nos permite entender las redes de la contracultura y los vínculos que van de Engelbaert y Brand a, por ejemplo, Alan Kay, creador de Alto, la primera PC, Ted Nelson, padrino del hipertexto o Fred Moore, pacifista convencido que lanzó los movimientos de protesta contra la guerra de Vietnam, en la Universidad de Berkeley, del otro lado de la Bahía de San Francisco.

Moore fundó el Homebrew Computer Club con la misión de compartir la información empezando por los programas informáticos. Bill Gates les mandó, en el 1975, una carta (ahora famosa) en la cual los acusa de ser “ladrones” por haber compartido una versión de BASIC, el programa que había escrito con Paul Allen.

Sabemos hoy de la guerra que opone Microsoft, las disqueras y Hollywood a Linux y los partidarios del software libre. Resulta fascinante descubrir como nació hace treinta años en un ambiente muy alejado de las obsesiones corporativas de hoy.

[La photo ha sido tomada por Larry Keenan]

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fran 25/03/2007

causas de los hippies me la mandas x fa

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