Consejos a los empresarios y a las personas de edad madura

Publié le 28 Janvier 2004

La forma en la cual los jóvenes utilizan las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) hace que no se puede "mandar" como antes. Así lo plantea un ensayo escrito para los empresarios en el prestigioso Strategic News Service (stratnews.com). Marc Prensky, consultor, teórico de la educación mediante juegos y autor del texto se inscribe así en el debate alrededor del impacto social de las TIC. Yendo más allá de las comunidades voluntarias y de las "muchedumbres inteligentes" de Howard Rheingold, vaticina una revolución en las estructuras jerárquicas tradicionales.

San Francisco, California, 25.ene.04

Para Prensky el mayor cambio introducido por las TIC se dará "en nuestros conceptos de liderazgo y en la manera en la cual las mayores empresas, gobiernos y militares son organizados y controlados." Las directrices vendrán menos desde arriba y más desde abajo. "Los líderes del futuro serán mucho más influenciados directamente por quienes lideran," agrega en su ensayo titulado "The Death of Command and Control" (La muerte del mando y control).

Ilustra su punto con el caso de los jóvenes empleados de Microsoft quienes ayudaron Bill Gates a entender la importancia de la internet, la forma en la que los partidarios de Howard Dean han organizado su campaña a la candidatura demócrata a la presidencia de EEUU y por el impacto de Napster y Kazaa sobre la forma en la cual se distribuye la música. También retoma el caso del Sargento Rudy Romero quien, convencido que el material escogido por los servicios logísticos de las Fuerzas Armadas no convenía a las condiciones encontradas en Afganistán y en Irak, fue a buscar por internet guantes, botas y cartucheras mejor adaptadas.

Existe, subraya Prensky, una considerable diferencia entre quienes asimilaron las TIC a cierta edad – "los inmigrantes digitales" – y quienes nacieron con ellos – "los naturales" -. Estos son una tribu de "escribas" capaces de crear en un lenguaje que los demás no entienden todavía lo que necesitan. "Consiguen a la vez dominar las herramientas y encontrar las maneras de utilizarlas," nos precisó Prensky.

Visualiza consecuencias considerables: ya ha llegado el tiempo en el cual "cuando los jóvenes se convenzan de que algo está bien, lo más probable es que se imponga, independientemente de si el resto de la sociedad está de acuerdo. Punto y aparte." Tienen las herramientas "y si no existen o si requieren algunas modificaciones, la tribu de escribas está lista para escribirlas".

Prensky saluda el trabajo de Howard Rheingold quien mostró como las TIC facilitan la colaboración. Pero encuentra la idea un poco "blanda" según nos escribió. Piensa por su parte que el mayor cambio se está dando en el arte de mandar.

Sabemos que la comunicación directa entre combatientes aumenta la rapidez de su respuesta y por lo tanto su eficacia. "Pero ¿que pasa cuando la verdad que tales unidades encuentran en el terreno sugiere una reacción distinta a la que sus comandos tenían en mente?" se pregunta Prensky.

En las empresas "Los días del patrón imperial están contados". Los mejores jefes saben escuchar pero escuchar una gran cantidad de personas siendo difícil se satisfacen con oír quienes los rodean. "Por fin," escribe, "pueden saber lo que sus empleados piensan si realmente les importa." Quienes buscan nuevos modelos de negocio deben escuchar los "naturales digitales" aun, o sobre todo cuando los invitan a renunciar al secreto, a ciertas formas de propiedad exclusiva o a regalar antes de vender.

Tal concepción trae enseñanzas para todos. Los jóvenes deben "participar" pero los dirigentes deben entender que "la participación debe venir de una "zanahoria" y no de un "palo"," nos explicó. Tomando una canción del "viejo Bob Dylan" aconseja a los más maduros de "echar se a un lado si no pueden entender".

Los dirigentes tradicionales no están apunto de desaparecer "pero la naturaleza del liderazgo en las organizaciones está definitivamente cambiando." Más allá del conflicto de generaciones, Rheingold y Prensky están invitándonos a reconsiderar toda la cuestión del poder.

Marc Prensky

Strategic News Service (pago)

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