Cuando una industria ataca a sus clientes

Publié le 5 Août 2003

Las disqueras estadounidenses no le temen a nadie. Después de haber eliminado a Napster, la primera empresa de libre intercambio de piezas musicales por internet, emprendió acciones judiciales contra Universidades en las cuales se encuentran fuertes concentraciones de jóvenes con acceso a computadoras y apetito para la música. Decidieron ahora castigar al "público en general", vale decir a los usuarios.

San Francisco, 3.ago.03

La última ofensiva de la RIAA (Record Industry Association of America) consiste en exigir de los proveedores de acceso que les entregue nombres de usuarios correspondientes a las direcciones IP desde las cuales piezas musicales han sido bajadas de manera "indebida". Para lograrlo están mandando más de 300 citaciones por semana. Disparan sin apuntar. "La idea, declaró Cary Sherman, presidente de la RIAA, es no ser selectivos y dejar que la gente sepa que si ofrecen un número importante de piezas para que otros las copien, están en una posición arriesgada. No importa quienes sean."

No todo el mundo aprecia. El miércoles 30 de julio, Pacbel Internet, uno de los proveedores de acceso de SBC, la gran empresa telefónica del suroeste y de California, decidió atacar a la RIAA por amenaza a las libertades individuales: "pueden obtener información privada sobre un usuario sin la intervención de un juez" declaró Larry Meyer, portavoz de la SBC.

El 31 de julio, el senador Norm Coleman mandó una carta a la RIAA para pedirle explicaciones y aclaró su posición en los siguientes términos: "La industria tiene preocupaciones legítimas en cuanto a violaciones de las leyes de copyright. Sin embargo, parece haber adoptado un enfoque "a punta de bala" susceptible de causarles daños a gente inocente, víctima de las circunstancias o con insuficiente conocimiento de las reglas en vigor en materia de intercambio de documentos."

Por otro lado, algunos usuarios y organizaciones están tomando las cosas en mano. La Electronic Frontier Foundation, organización de defensa de las libertadas frente a ciertos usos de la tecnología, publicó una lista de las citaciones y de los artistas o piezas a las cuales se referían. Permitió que un equipo de SlyckNews empezara a descubrir pautas en el tipo de usuario perseguido por la RIAA y prometiera un análisis más detallado para los próximos días. Debería permitir que los más de 60 millones de estadounidenses quienes han intercambiado música en línea sepan hasta que punto están amenazados.

La reacción más sofisticada emerge bajo la forma de redes privadas de intercambio limitadas a un pequeño número de personas. Cada una tiene que contribuir con contenido sea música, video o programas de computación. Desde la perspectiva de las redes, la evolución es tan importante como el paso de la centralizada Napster a Kazaa que no lo es.

Una limitación obvia del modelo es que le costará a los usuarios encontrar esas micro redes (al menos que las vayan creando entre sí utilizando tecnologías como Groove Networks). Tiene que pasar por amigos o relaciones y cuando una persona ha sido aceptada por una red no tiene acceso a la identidad de los demás hasta que haya demostrado que se puede confiar en ella. Se sabe, sin embargo, que el código de Waste, la primera de esas redes lanzada por Justin Frankel inventor de WinAmp el más famoso programa para escuchar música en el formato MP3, ha sido recuperado por Source Forge, la cual dice ser "el mayor sitio para el desarrollo de software Open Source."

"La RIAA podría tener más éxito si tratara de penetrar a Al Qaeda" declaró a CNN Travis Kalanick cuya empresa, Scour, fue cerrada por la RIAA. Si se toma en cuenta que el modelo implica encripción del contenido y la organización en células autónomas puede estar más cerca de tener razón de lo que podríamos imaginar. Pero de seguir con su estrategia, las disqueras podrían encontrarse con una tarea más ardua aun: volver a ganar la confianza y la simpatía de sus clientes.

Electronic Frontier Foundation
Slyck News
Groove Networks
SourceForge
El artículo de CNN

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