Los gadgets de Google

Publié le 10 Février 2003

Google ignora los vientos de depre que soplan por Silicon Valley. En la sede de la compañía - como en la época del boom - se puede circular por los pasillos en patineta (motorizadas, para pasar de un edificio a otro). También hay sala de masajes e incluso un sauna. La comida y las bebidas son gratuitas; el encargado de la cafetería (en donde se come bien) fue chef de los Grateful Dead, una banda de rock local conocida en el mundo entero. Símbolo de este éxito, el verbo “googlear” ha entrado a formar parte del vocabulario corriente.

Mountain View, California, 10.feb.03

En una de las paredes, el secreto de este optimismo bonachón: una curva que indica el número de preguntas registradas cada día por Google, desde sus orígenes. En un post-it amarillo, pegado en la hoja que contiene los datos más recientes (más de 150 millones preguntas por día), se anuncia que la escala ha sido modificada varias veces, porque de no ser así, para representar el crecimiento en una misma gráfica, se hubiera necesitado un muro de 300 metros de altura.

Los laboratorios de Google

Para mantener su posición de motor de búsqueda más popular, Google confía en la creatividad de sus laboratorios. Allí nació Google News, que le confía a computadoras la misión de presentarnos las noticias más importantes del momento. Esta “primera plana”, que contiene información extraída de más de 4.000 sitios, sorprende por su pertinencia. Lo que no impide las equivocaciones.

“Llegamos tarde a la historia del trasbordador espacial”, nos explica Marissa Mayer, responsable de Google.com, una mujer muy joven que responde a las preguntas del periodista con la misma rapidez con la que su motor de búsqueda contesta las de los internautas. “Tuvimos bugs en el software que nos perjudicaron”. Las computadoras habían detectado un artículo pertinente en los minutos que siguieron al accidente, “pero el algoritmo lo puso dónde no era” y Google News destacó la noticia tarde.

Froogle ofrece información y fotografías de todo lo que se vende. Lanzado a toda prisa, justo antes de Navidad, tiende a dar demasiadas respuestas, lo que confunde a los compradores.

El Viewer, apodado “Google TV” por los empleados, permite que el usuario vea desfilar, sin cliquear, las páginas que corresponden a las respuestas que busca. Muy cómodo cuando los resultados son pertinentes. Según Marissa, “a la gente le gustan los estímulos visuales”.

Las Citas de Google permiten conocer lo que se dice de un sitio. Es una extensión de la tecnología de base que “no sólo se ocupa de los vínculos que llevan a una página [la base de la clasificación hecha por Google] sino de lo que dicen”. Por ejemplo, para El País, encontramos, entre otras referencias: “Uno de los periódicos más emblemáticos de España”.

Categorización y visualización

Pero ninguno de estos fascinantes artilugios resuelve el problema que mortifica a todos los usuarios: la lista interminable de respuestas, entre las cuales es difícil escoger. Conscientes del problema, algunos de los motores recientes clasifican los resultados en categorías (Vivísimo.com) u ofrecen una representación gráfica para facilitar la selección (Kartoo.com).

Marissa Mayer no se deja inmutar. "Los usuarios son impacientes y van directamente, como un rayo láser, al primer resultado", nos explicó. "La mayoría nunca va más allá de la primera página. Y si no encuentran lo que buscan, cambian la pregunta”. Y concluye lacónicamente: “las tecnologías de categorización y visualización no están listas para satisfacer las necesidades de nuestros usuarios”.

Puede ser, pero a medida que los usuarios se vuelvan más sofisticados y que la información accesible (e indexada por Google) vaya aumentando, este enfoque podrá resultar insuficiente. Quienes tengan dudas al respecto, que hagan la prueba con Google, Vivísimo y Kartoo. De lejos, el último es el más fácil y el más eficaz, pero también resulta obvio lo que los otros dos traen.

Froogle

Google Labs

Google Viewer

Google Webquotes

Google News

Vivísimo

Kartoo

Tags : Technos, Español
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